Enfermedades de pintores por falta de EPI

Entre los muchos riesgos que debe asumir un trabajador destacamos aquellos que vienen derivados del uso de determinadas sustancias como pueden ser las pinturas.

Ya sea un pintor que trabaja en un lugar cerrado en casa, pasando por el ebanista o el chapista que pinta los vehículos todos están expuestos  a sustancias químicas, ya sea en mayor o menor grado.

Por ello el uso de equipamientos de protección individual (EPI) resulta vital para prevenir algunos riesgos

Enfermedades causadas

Es posible que a causa de dicha exposición surjan diversos problemas de salud. La mayoría causados por la inhalación de los gases que desprende la pintura. También se dan casos de ingestión accidental o absorción por la piel.

Algunas sustancias “únicamente” causan irritaciones pero otras pueden ocasionar consecuencias más graves en la salud como alergias crónicas o efectos cancerígenos.

Algunos de los principales riesgos son: Irritación ocular, somnolencia, vértigo, vómitos, dermatitis de contacto, ulceras en la piel, alteraciones respiratorias (como asma bronquial o bronquitis), alteraciones digestivas, hepáticas o renales. Alteraciones hematológicas, neoplastias…

¿Qué medidas podemos tomar para reducir estos riesgos?

Dependiendo de la actividad a la que se dediquen se aplicaran unas medidas más específicas para cada caso:

Las pinturas se deben almacenar en una zona aislada, con buena ventilación para evitar la acumulación de vapores y a las que se deberá acceder con equipos de protección individual (EPIs) mascarillas con filtros para evitar la inhalación de los mismos.

Los trabajadores deben utilizar equipos de protección individual (EPIs) como máscarillas, guantes o monos de trabajo para una mayor seguridad e higiene.

Para más información contacte con nosotros a través de info@pbmimpex.com

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